Abans de CatalunyaArticlesHistoriadors

Rhode, del mito a la iberización

Autor:

Jonathan Vaz Matías

Llicenciat en Història

En este texto voy a intentar poner de manifiesto la importancia de Rhode, no tanto por ser la posible primera ciudad griega en la península, sino por ser uno de los puntos de contacto primigenios de los griegos en Iberia. Debido a esto, se profundiza un proceso de dinamismo social y variación de estructuras en los indígenas. Deberíamos comprender también el contexto en el que se pudo desarrollar su fundación, por ello, debemos recordar lo que conocemos sobre el “descubrimiento” de Iberia y la visión que se tenía de la zona del oeste del Mediterraneo.

La leyenda de Pyrene, princesa de los bébrices (cuyo rey era el epónimo Bébrix), que queda embarazada por Hércules, es una buena introducción para comprender la importancia de los griegos y su influencia en el noreste peninsular. La princesa terminará siendo devorada por las bestias y así la cadena montañosa tomará su nombre, los Pirineos. Se trata de una temática muy recurrente en la mitología griega la unión de un héroe griego con una indígena, que dará nombre al país de origen[1]. Suele expresar la unión de elementos indígenas con griegos, un punto importante de helenización.

No obstante, antes de que los griegos tuvieran los primeros contactos con los indígenas de esta zona, los denominados indigetes, fueron los fenicios. Coincide este periodo de relaciones comerciales, a inicios del siglo VII, con una serie de cambios importantes en la sociedad indígena, encajados en un proceso de siglos atrás. Los primeros materiales fenicios pueden fecharse de momento hasta el siglo IX. Sin embargo, con los griegos debemos adelantarnos en el tiempo. Los primeros elementos griegos en la Península son ya del VIII y, sobre todo, del VII. Tenemos vasos protocorintios, un fragmento de crátera ática, armamento griego… [2]. Viendo qué aparece y dónde, suponemos que son materiales griegos traídos por fenicios. Debemos entender que por esta fecha habría contactos comerciales esporádicos. La influencia que está afectando con mayor fuerza a los pueblos indígenas es la oriental fenicia, si acaso también la chipriota, aunque la griega irá aumentando con el paso del tiempo.

El contacto griego se hace cada vez más incidente ya entrado el siglo VII. Aquí deberíamos buscar el papel de Rhode o su compañera Emporion. La colonización de Rhode es un asunto en discusión continua, pero con dos tesis principales. Para algunos fue una vieja fundación de la isla de Rodas del siglo IX u VIII a. e. Basan sus tesis en el texto de Éforo[3] o en otro posterior de Estrabón [4]. Incluso hay quienes se atreven a identificarla con la Pyrene del Ora Marítima[5] . Pese a los esfuerzos, no tenemos datos arqueológicos que avalen fechas más antiguas del siglo V, moviéndose más los investigadores por especulaciones[6]. Según esta primera tesis, la pequeña Rhode podría haberse fundado como punto de guarnimiento de las expeditivas naves rodias[7]. La situación en el golfo era óptima, mucho mejor que la de su hermana focea Emporion. En un principio, poseería una vida tranquila, amenizada simplemente con intercambios comerciales con las posibles factorías rodias, y manteniendo contactos con los indígenas, de los que intentarían obtener metales a cambio de productos manufacturados o aceite. Riuró aventura que la colonia vivió muchas dificultades por su origen dorio, con el fin de la talasocracia rodia. El predominio de los foceos en este Mediterráneo Occidental a partir del 600, desplaza paulatinamente a Rhode. Las ciudades foceas aíslan a las rodias-dorias, al estar las primeras mejor preparadas para una competencia comercial[8].

No obstante, aparte de esta interpretación tradicional, tenemos otra más moderna, ofrecida por Buscató Somoza[9] o Puig i Griessenberger[10] , según la cual, Rhode es una fundación masaliota. Así se caería toda la historia que hemos montado hasta ahora. Entonces deberíamos adelantar la fundación al primer cuarto del siglo IV, llevada a cabo por Masalia, como un emporion suyo. Se enmarcaría en una segunda oleada colonizadora masaliota, en este caso, con el objetivo de recuperar el mercado perdido por el distanciamiento de Emporion. La colonia crea su leyenda, como vieja colonia rodia, de forma tardía para construirse un pasado más glorioso.

La verdad es que hasta ahora los descubrimientos arqueológicos nos llevan a pensar más en la segunda tesis. Siguen sin aparecer materiales de suficiente antigüedad para creer que estamos ante una fundación tan vieja como de la que nos hablan las fuentes. El problema surge en que ciertos aspectos, como la iconografía de las monedas, entran en relación con un origen rodio. En conclusión, el problema está abierto a nuevas hipótesis que no parece que vayan a satisfacer plenamente al investigador minucioso, a menos que algún nuevo descubrimiento importante indique lo contrario.

Es innegable el impacto que tuvieron los primeros rodios o los focenses en Rhode. El cambio cultural derivado del comercio griego directo e indirecto se intensifica con la entrada de los griegos, estableciéndose en el ambiente indígena. En toda esta zona del noreste de la Península, donde estaría hoy en día la provincia de Gerona, encontraremos una serie de pueblos indígenas: indigetes, keretes, ausokeretes y otros. Todas estas tribus son una mezcla posiblemente de pobladores preexistentes de una cultura megalítica pirenaica, e invasores con una cultura de campos de urnas, de este modo, haciéndonos difícil llamarles iberos, ligures o celtas[11]. Pero si no es Rhode el primer asentamiento, lo es la Palaiápolis emporitana. Sabemos que estos primeros emporitanos convivieron con los indigetes asentados en el islote de Sant Martí de Empúries. Allí se constata una transformación social, cultural y económica[12]. Entonces, vemos el inicio de la fabricación de la cerámica a torno o el incremento del número de utensilios de hierro.

Es un reflejo de lo que estaba pasando en toda la zona. La organización social de carácter familiar tiende a complejizarse, con una nueva estructura social de pequeños poblados y núcleos preestatales[13], algunos del tamaño del oppidum-estado de Ullastret[14]. Los griegos influyeron en este proceso naciente. Parecen buscar en este territorio alimentos y quizás minerales. Esto les lleva a establecer unas relaciones comerciales que hacen que poco a poco las pequeñas comunidades indigetes vayan adaptándose a la demanda de estos extranjeros. Así veremos un gran número de silos, que nos indican una explotación agrícola importante. A cambio, llegarían productos griegos que acabarían en manos de esas élites. Las ciudades indígenas articulan su propio territorio y lo cohesionan[15]. De esta manera, se fue conformando lo que conocemos, quizás de manera errónea y simplista, como cultura íbera. Y decimos simplista porque, aunque sin duda la presencia, el contacto y las relaciones con las culturas semitas y griega incidieron e hicieron evolucionar a las diferentes culturas de la Península, no obstante, creemos que es difícil hablar de una cultura ibérica uniforme. Esto último responde a un análisis demasiado simple, quizás heredero de los errores de los propios griegos o romanos, como ha pasado también con el tema de los celtas, tan discutido por grandes autores como el mismo Collin Renfrew[16]. Por desgracia, y a nuestro pesar, escapa de las posibilidades de este artículo de divulgación un análisis minucioso de todo lo que supone la iberización.

Imatge: Monedas de Rhode en Wikimedia Commons.


Bibliografia

[1]APOLODORO, Biblioteca, III, 1, 1-2; PÍNDARO, IX Pítica; DIODORO SÍCULO, IV, 72, 2.
[2]ALMAGRO BASCH, M. El Bronce Final y el periodo Orientalizante en Extremadura. Madrid, 1977.
[3]ÉFORO DE CIME I, II.
[4]ESTRABÓN, Geografía XIV, 2, 10.
[5]PUJOL I PUIGVEHÍ, A. «El Ampurdán desde la colonización griega a la conquista romana. Según testimonio de los autores griegos y romanos contemporáneos». Anales del instituto de estudios ampurdaneses. 1977, p. 152.
[6]MALUQUER, J. «En torno a las fuentes griegas sobre el origen de Rhode». Simposio de colonizaciones. 1971.
[7]RIURÓ, F «Rhode i la colonització grega a la Mediterrània Nord-Occidental». Quadern de Treball VII. p. 6.
[8]RIURÓ, F. «Noves reflexions sobre Rhode. La colònia grega al golf de Roses». Quadern de Treball XI. p. 131.
[9]BUSCATÓ SOMOZA, Ll. «La colònia grega de Rhode. Una aproximació al seu origen, evolució i desaparició». Olot, 1999.
[10]PUIG I GRIESSENBERGER, A. M. Rhode. Caracterització del jaciment i de les produccions dels seus tallers ceràmics, coord. Nieto y Nolla. Girona, 2006, pp. 903-921.
[11]POLIBIO, Historias, III, 39, 2; APIANO, I; DIODORO SÍCULO, V, 35, 2; ATENEO, VIII, 2; MARSIANO DE HERACLEIA, II, 6; ESTRABÓN, Geografía, III, 1, 3, 136; PLINIO, Historia Natural, 37, 32; PSEUDO-ESCILAX Cap. 2; ALMAGRO BASCH, M. «Las fuentes escritas referentes a Ampurias.» Revista Ampurias XII. pp. 169-170.
[12]AQUILUE et ALII. Empúries. Barcelona, 2007. pp. 18-19.
[13]SANMARTÍ, J. et ALII. «Les relacions comercials amb el món mediterrani dels pobles indígenes de la Catalunya sudpirenaica durant el període tardoarcaic (ca. 575-450 a. C.)». Cypsela 14. p. 103.
[14]PLANA MALLART, R y CRAMPE, B. «El poblament rural a l’entorn de l‘oppidum d’Ullastret: l’hàbitat de tipus polinuclear». Cypsela XVI. Pp. 251-264; SANMARTÍ, E. «Territoris i escales d’integració política a la costa de Catalunya durant el període ibèric ple (segles IV-III aC).» Monografies d’Ullastret II. pp. 23-38.
[15]RIERA VARGAS, R. «Identidad y etnicidad en los pueblos del nordeste peninsular. Nuevos enfoques.» en Ideología, identidades e interacción en el Mundo Antiguo. Coord. DEL CERRO LINARES, C. et ALII. Madrid, 2012.
[16]RENFREW, C. La Arqueología y el Lenguaje: el origen de los indoeuropeos. Barcelona, 2003.

Share: